sábado, 11 de septiembre de 2010

Jesucristo Riquelme nos habla de la dignidad humana de Miguel Hernández


Una entrevista de María Ángeles Moragues Chazarra.

Publicada originalmente en Ágora, papeles de arte gramático y en su blog.

Jesucristo Riquelme experto estudioso e investigador del poeta Miguel Hernández visita Murcia disertando sobre este oriolano universal a propósito de la conmemoración del centenario de su nacimiento y advierte que en Perito en lunas, su primer libro poético, publicado en Murcia, encontramos en Miguel Hernándezun auténtico malabarista del lenguaje”.



Pregunta: ¿En qué fundamenta Jesucristo esa afirmación acerca de la postura defensiva de Miguel Hernández hacia la dignidad del ser humano?

Respuesta: Tiene mucha relación con su propia biografía y con el transcurrir de su vida en el seno de su familia, donde destaca la figura hostil de su padre frente a la que él se sitúa y observa el incesante trabajo que desarrollan las mujeres de su casa, especialmente su madre, seguida de sus hermanas y del trato recibido. En este sentido Miguel sale en defensa de estas y, por extensión, del género humano.


P: Remontándonos a los orígenes estudiantiles de Miguel siendo todavía niño y acudiendo a la escuela “Ave María”, ¿podemos rastrear para encontrar algún inicio que impulse su inclinación literaria?

R: Sí, sí. En efecto. Su primer maestro, D. José Pegús leía en clase varios cuentecillos breves que eran del agrado del niño, algunos a pesar, incluso, de su título. Por ejemplo, el titulado “El monstruo”. Quizá este sistema basado en el método del “sapere aude” ejerció un influjo positivo hacia los gustos del futuro escritor.


P: ¿Podría considerarse una metodología bastante parecida a la empleada por algunos profesores de Literatura para conseguir acercar esta disciplina, sobre todo sus etapas más alejadas en el tiempo, a los adolescentes y jóvenes de hoy? Usted mismo la utiliza.

R: Sin duda. Con el montaje de un espectáculo en el que se incluyen actuaciones en vivo y recursos audiovisuales que es el lenguaje que mejor comprenden los jóvenes de nuestra era, es posible hablar y hablar de poesía sin parar. Acabando por hacer que les guste, hacerles ver que la poesía es algo con lo que ellos se pueden deleitar y que les permite conocer al poeta en cuestión, en este caso Miguel Hernández. Es una forma de explicarles que las situaciones vividas por éste, sobre todo en cuanto al amor, pueden ser también vividas por ellos. Sería el “mutatis mutandis” que dirían los clásicos.

P: Durante este año se van a realizar publicaciones de diversa índole literaria con temática muy hernandiana,incluso novelas juveniles a modo de biografías noveladas para adolescentes. ¿Le parece una manera pedagógica de acercarlos al fenómeno que supuso para las letras este “genial epígono de la Generación del 27”?

R: Cualquier divulgación literaria es interesante. Ahora nos centramos en Hernández pero lo importante es que el sentido y el espíritu de lo que él escribió se trasladen a los demás para que sirva de estímulo. Con las recreaciones novelísticas hay que llevar cuidado porque, en ocasiones, lo que aparece en el papel es la idea que tiene quien escribe sobre Miguel Hernández, es una interpretación pero después es una exaltación del propio ego del creador.


P: ¿Qué aportará 2010 sobre Miguel Hernández a la Literatura española?

R: Más popularidad de la que posee este poeta porque no es tan conocido como a primera vista parece. Se va a conocer con más profundidad estética y literariamente este complejo poeta como creador de poesía moderna y, además, por el alcance que va tener la poesía de Miguel Hernández va a suponer un fuerte aldabonazo a la poesía en general, que nunca ha sido un género de mayorías.


P: La obra poética de Hernández ha resultado más cualitativa que cuantitativa. Variada, desde aquellos versos iniciáticos compuestos con aspiraciones y hasta aquellos sueltos punzados en la pared de la cárcel alicantina. ¿Dónde localiza Jesuscristo Riquelme el culmen de la poemática hernandiana?

R: En Cancionero y romancero de ausencias como libro e idea de confección creativa. Y luego algunos poemas sueltos, los grandes: “El niño yuntero”, “Nanas de la cebolla”…..


P: Han pasado ya casi setenta años del óbito de este anfitrión del verso, todas sus facetas creativas han sido abordadas, científica y hasta de manera popular. ¿Qué queda por estudiar de su versatilidad creadora?

R: No todo ha sido analizado, aún queda muchísimo. Miguel Hernández está casi por descubrir. Estudios sobre su trascendencia poética no hay tantos y, sobre todo, no son conocidos. La relación de Miguel Hernández con la plástica y la música, por ejemplo, no ha sido lo suficientemente desarrollada. Se han realizado algunas tesis doctorales, pero todavía queda material por redescubrir. Y después, el lenguaje poético, las metáforas, etc.


P: Este año es año de celebraciones, hay prevista una cascada de eventos sobre Miguel en los que, al menos en parte, los familiares herederos tienen voz respecto a ello.

R: Siempre es complicado. Por una parte se está defendiendo una herencia que es absolutamente legal, y, por otra, entra en conflicto con los intereses generales del acervo cultural y la difusión de la obra. La familia defiende legítimamente lo particular, lo difícil es ponerse de acuerdo con personas que opinan que la cultura es dominio de todos. Son concepciones enfrentadas y entonces surge el conflicto. Hay que ser, pues, muy permisivo para que se pueda divulgar la obra. El propio Hernández en una carta a Josefina Manresa le preguntaba si había recogido los escritos que le entregó a Cossío en Madrid porque en ellos “hay mucho de mí, mucho de nosotros”, y ya vaticinaba Miguel, que serían el futuro de su esposa e hijo. Era consciente de la magnitud de su trabajo como artista que algún día sería productivo tras su publicación.

P: Entre estos acontecimientos Jesucristo Riquelme también participa activamente en algunos y alberga algunos proyectos a corto plazo.

R: Sí, es cierto. La editorial Ecir ha publicado un volumen titulado Miguel Hernández, un poeta para espíritus jóvenes, que incluye cincuenta poemas de Hernández y desarrolla los temas cruciales de su poética: la naturaleza, su compromiso político-social y otros temas de interés. Después, una editorial murciana, Pictografía, editará ediciones facsímiles tanto de los dos Cuentos para Manolillo que escribió Miguel en la cárcel para su hijo, como del Cancionero y romancero de ausencias y de las tres obras de teatro que se publicaron en vida del poeta.

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