domingo, 25 de enero de 2009

Alejandro Guardiola nos habla de Sombras de la vieja Raza

Una entrevista de Esteban González, a quien le agradezco me haya permitido reproducirla aquí, ya que la elaboró para su blog El buen pozo sediento.

Casi siempre que me he topado con personajes dignos de una buena novela en El Buen Pozo Sediento no ha sido cuando me visitaron renombrados magos, rectos paladines o esforzados caballeros. Las más de las veces, hombrecillos insignificantes, de apariencia común, escondían tras de sí una historia digna de una canción.
Rara vez me falla el ojo y de un simple vistazo separo el grano de la paja, el fanfarrón del sincero y el honesto del mangante. Incluso hay veces que no necesito ver a alguien para percibir malas intenciones o peligro en el ambiente.
Mas tarde supe que le llamaban Meliot, pero cuando entró a la posada era sólo un desconocido que hizo el silencio en la sala, mientras una auténtica ventolera helada se colaba en el local. Era delgadito con el rostro sombreado por una incipiente barba de pocos días, cubierto por una manta de lana que había conocido mejores épocas, con una mirada fría y afilada. Nos observó a todos, sin dar un solo paso, desde la puerta. Debió de quedar satisfecho, pues se dirigió a la mesa del rincón y se sentó silencioso, a la espera.
Personajes como este no me los pierdo, así que arrebaté la bandeja a una camarera y me dispuse a atender yo mismo al recién llegado. Puso cara de disgusto, y lo entiendo, pues mis pechos no son ni generosos ni apetecibles como los de la moza que atendía al resto de parroquianos… pero se conformó.
Me mostró un arrugado papel con el dibujo de un rostro, en el que se ofrecía una jugosa recompensa por la captura del malhechor en cuestión.
-Me han dicho que estuvo por aquí.
Me costó reconocerle, pero finalmente caí en la cuenta. El trovador, el juglar que hacía poco visitaba la posada. ¿dStrangis? Algo así se llamaba. Menudo pájaro.
Un peligroso tintineo bajo la manta me reveló que estaba ante un cazarrecompensas y que la desvalida figura que tenía ante mí no estaba desprotegida ni mucho menos.
Al final resultó un conversador interesante, que conocía mucho mundo y tenía muchas cosas que contar. Pero en toda la noche no me pude deshacer de la sensación de peligro inminente y cada vez que escondía la mano bajo la mesa me sobresaltaba temiendo que apareciera empuñando un acero duro y frío, como sus ojos.

¿Alejandro o Meliot?
Mis amigos me llaman Álex, Alejandro en el trabajo y Meliot en los foros.

¿Por qué elegiste Meliot?
Mi seudónimo por Internet viene por el personaje principal de mi novela, que a su vez lo saqué de Melchiot, un jugador holandés del Ajax que no sé si continuará en activo.



Preséntanos “La Vieja Raza”.
En realidad, el título completo es “Sombras de una Vieja Raza”, La Vieja Raza es el nombre del blog y la denominación de andar por casa de la novela. Ante todo, pienso que es una novela de personajes, Meliot y otros que pronto conoceréis. La temática se puede encuadrar en el género del terror y está narrada en dos secuencias de tiempo que van alternándose. En la actual, que estaría ambientada en cualquier país de Europa occidental, el protagonista se comporta con frialdad, cinismo... En la pasada, situada en la centro Europa medieval, Meliot se nos mostrará como un tipo inocente, obediente, leal... En cierto sentido, la trama del pasado sirve para explicar muchos de los actos del personaje en el presente. También cuenta con escenas de acción, investigación, sexo, crímenes...

¿Tiene ya fecha de salida?
Si todo va bien y no hay retrasos (crucemos los dedos), debería estar por las librerías en Marzo o Abril de 2009. Saldrá publicada en la colección Albemuth de Grupo AJEC.

¿A qué público va dirigida?
A cualquiera que le interese el terror y el género fantástico en general. Pero no es una novela para niños, ni enfocada al público juvenil.

“La Vieja Raza” fue finalista del Minotauro en 2006. Todo un éxito. ¿Era la primera novela que escribías?
Sí, y la primera vez que me presentaba a un concurso de novela, fui el finalista más joven de aquella edición.

Cuéntanos algún chascarrillo de la entrega de premios del Minotauro. ¿A quién conociste?
No te puedo contar ninguno, porque no me invitaron a la entrega. Lamentablemente, como le comenté a otro de los finalistas que se puso en contacto conmigo en un foro, pagué la novatada. Ahora, no volverá a pasar, en caso de que vuelva a quedar finalista de algún premio les daré mucho la vara.

Pues vaya con Minotauro, una entrega de premios sin uno de los finalistas… ¿Y te ha costado mucho lograr su publicación?
Sí, bastante. Desde que llamé a Minotauro y me dijeron que no les interesaba publicarla, hasta que se edite esta primavera, habrán transcurrido cerca de tres años. Hay muchas, muchísimas editoriales, grandes, medianas y pequeñas, pero si no eres conocido, por muy finalista que seas, no les interesas. Me ha pasado de todo, desde editoriales que me pedían el manuscrito y no volvía a saber de ellas, las que contestaban que tenían comprometido su plan editorial por cuatro o cinco años, hasta las que directamente no contestaban. Pero supongo que es un periplo que cualquier escritor novel debe sufrir. Menos mal que Raúl Gonzálvez de Grupo AJEC está apostando por escritores españoles, porque si no, seguiría inédita.

¿Tienes más obras publicadas (relatos, etc)?
Sí, unos cuantos relatos. “El Maletín”, en el Tierra de Leyendas 5, publicado por la Editorial Ábaco, es un relato corto sobre la locura. “Sueño.5”, en el e-zine Aurora Bitzine 51, es un cuento largo, mi primera incursión en la ciencia-ficción, sobre la capacidad de soñar de los seres humanos. “Ángel Caído” finalista del I Certamen del Círculo de Escritores Errantes, sobre un artista misterioso y sus esculturas especiales. “Bean Sídhe”, seleccionado para el Tierra de Leyendas 6, trata sobre la banshee, el personaje mitológico del folklore irlandés. “Parlez-vous Français?”, una historia sobre lo harto que puede llegar a estar un profesor de sus alumnos. “Proyecto Britania” en ¡Jodido Lunes! Antología del fracaso, un cuento de política ficción, con mitos artúricos. “Lubián” un bonito relato corto de fantasía, con cierto aire de cuento tradicional, que consiguió un accésit en el concurso Monstruos de la Razón.

¿Qué has escrito últimamente y en qué estás trabajando ahora?
Últimamente un par de relatos. Ahora mismo estoy desarrollando una idea para otro cuento y a punto de revisar, desde el principio, la novela que llevo escribiendo desde hace un par de años.

En tu perfil de Blogger podemos leer que tu sector de ocupación es la Educación. ¿A qué te dedicas?
Sí, estudié Filología Inglesa y soy profesor de inglés. Desde hace un año soy copropietario de una academia de enseñanza en Salamanca.

Según las últimas estadísticas, el índice de lectura infantil es elevado, pero se ve reducido al llegar a los 13-14 años. ¿Deja de interesar la lectura a los adolescentes?
Según mi experiencia, ya que por mi profesión abarco desde los niños de Educación Infantil hasta los chicos de Bachillerato, es que la motivación a la lectura que se consigue en la Educación Primaria, se pierde cuando llegan a la E.S.O.. Además, muchos de los niños entre 6 y 12 años no leen más que lo que les mandan en el cole, es decir, que sienten que la lectura es un deber más, cuando tendría que ser lo contrario, placer. Trato mucho con padres que vienen a la academia, siempre les hago la siguiente pregunta “¿el niño lee?”. Problemas de concentración, de comprensión lectora, de ortografía, de vocabulario, de expresión oral y escrita se pueden solucionar con facilidad si los chavales leen por gusto un libro, el que más les apetezca. Muchos colegios tampoco ayudan mucho, porque les mandan mucha tarea, se tiran toda la tarde haciendo deberes y no les queda tiempo para jugar, ni para nada. Es un tema que me preocupa bastante y en el que falla la educación que tenemos ahora.

¿Qué podemos hacer para fomentar la lectura de los chavales?
Parecerá una tontería, pero si ven a los padres, a los familiares, leer, tenemos ganado un punto. Leer con ellos todos los días para ayudarles con las palabras difíciles, preguntarles por la historia y los personajes. Elegir muy bien las lecturas que pueden encontrar interesantes y leerlas los adultos también para que vean que nos interesan sus cosas. En definitiva, desde casa, más que desde el colegio. Porque si conseguimos esto, adquirirán una serie de estrategias que les facilitarán mucho el estudio en etapas posteriores.

Hace poco has entrevistado (junto al reportero dicharachero David Prieto) a George R.R. Martin en la Semana Negra de Gijón. ¿Qué se siente al tener delante a una leyenda de la literatura fantástica?
Nervios, ja ja. La verdad es que nos confiaron una gran responsabilidad y creo que no lo hicimos mal del todo.

¿Qué te llamó más la atención de él?
La cercanía y la sencillez que nos transmitió. Se notaba que es un gran conversador, que disfrutaba hablando de literatura, nos lo pasamos bien con él y se rió con nosotros varias veces.

¿Motiva a seguir escribiendo conocer a un tipo como Martin?
Hombre, conocer y entrevistar a Martin ha sido una gran experiencia y muy positiva, pero creo que motiva más conocer a autores españoles en reuniones como La Semana Negra o las Hispacones. Lo digo, porque con estas grandes figuras es muy complicado, por no decir imposible, mantener el contacto. Mientras que con los de aquí, puedes tomarte unas cañas, intercambiar teléfonos y e-mails, comentar el último libro que has leído o la última serie que has visto.

¿Cuántas horas le echas escribiendo al día?
Menos de las que debería, porque el trabajo me deja poco tiempo libre. De todas formas, soy lento y perezoso, tardo bastante en terminar un escrito. Aunque cuando me pongo soy incapaz de dejarlo.

¿Corriges o reescribes mucho lo que escribes?
Corrijo y reescribo bastante. Sombras de una Vieja Raza ha tenido como tres revisiones a fondo desde el manuscrito que presenté al premio Minotauro.

¿Dónde encuentras la inspiración?
En cualquier sitio o situación, desde el autobús, la cola del supermercado, una escena de una película, serie o libro. Pero lo más importante es desarrollar esas ocurrencias ante el teclado y que no se queden en meras buenas ideas.

¿Y si te asalta un día por la calle, qué haces?
Intento darle vueltas para que no se me olvide y cuando llego a casa apunto lo que sea en una hoja de papel.

¿Nunca has tenido ideas geniales que se te han olvidado por no apuntarlas?
Sí, muchas veces y me seguirá pasando, eso seguro.

¿Quién es la primera persona que lee tus escritos? ¿Sigues sus consejos?
David Prieto es la persona que primero lee lo que he escrito, me fío de él, de sus comentarios y correcciones al cien por cien. Si a él le parece que hay algo que no cuaja del todo, es que esa parte no funciona y trato de cambiarla. También me han echado un cable de una manera u otra: José Luis Castaño Restrepo, Francisco Javier Illán Vivas, Francisco Jesús Franco Díaz, Susana Torres y Enric Herce.

¿Cuándo escribes lo haces siguiendo un guión previamente establecido o simplemente te sientas y comienzas a teclear lo que va saliendo?
Me gusta seguir un guión, que puede estar formado por unas líneas o un orden de escenas. A veces sólo tengo claro el final y lo complicado es llegar hasta él. Otras, desde un simple diálogo puedo armar el relato entero. Cuando escribes novela es más complicado, porque tienes que tener en cuenta más factores en el esquema de acontecimientos, si no tengo claro ese esquema no logro continuar. Si sé hacia donde voy, es fácil que termine un capítulo o un cuento de una sentada.

¿Cómo ves el panorama de la literatura fantástica a nivel nacional? ¿Y en Castilla y León?
En cuanto a calidad y originalidad, mejor que nunca. Hay un puñado de escritores jóvenes bastante curioso: Claudio Cerdán, David Mateo, David Prieto, José Miguel Vilar. A los que hay que añadir a David Jasso, Santiago Eximeno, Marc R.Soto, Francisco Javier Illán Vivas y a los veteranos del género, Javier Negrete, Juan Miguel Aguilera, Rafael Marín, Rodolfo Martínez, Eduardo Vaquerizo... El problema es que las tiradas son cada vez más cortas y así es complicado darse a conocer, pero la edición es un negocio y si el mercado dicta que no se vende, por algún sitio tienen que recortar los editores. Otro gran problema es la distribución. Editoriales como Equipo Sirius, Parnaso y Grupo AJEC están realizando una gran labor, apostando por los escritores nacionales.
En Castilla León hay poca tradición en el género fantástico, no hay editoriales que suelen ser las que promueven concursos y jornadas. Si a eso le unes la deficiente distribución de los títulos de editoriales pequeñas y el nulo conocimiento de las novedades de género fantástico por parte de muchos libreros, nos deja un panorama desolador. Nos queda mucho que aprender de la Comunidad Valenciana, Andalucía, Cataluña y Madrid, en comparación con ellas estamos en la Edad de Piedra.

¿Qué libro(s) estás leyendo ahora mismo?
Los Pequeños Hombres Libres de Terry Pratchett, muy divertido, estoy disfrutando mucho de él.

Recomiéndanos un libro imprescindible, uno que no nos podamos perder, el que te llevarías a una isla desierta.
El Hobbit o La Historia Interminable.

¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído de niño?
El Pampinoplas, no recuerdo al autor, pero era de la serie azul del Barco de Vapor.

¿Qué prefieres, playa o montaña?
Aunque no le hago ascos a ninguna de las dos, soy más bien urbanita, me gusta más la ciudad que el campo.

¿Un lugar ideal para irte de vacaciones?
Uno que tenga cerveza de importación, muchas librerías en las que gastar el dinero y gente interesante con la que charlar.

¿Cuál es la última peli que has visto? ¿La recomiendas?
Zack y Miri ruedan una porno de Kevin Smith. La recomiendo a los fans del de New Jersey, pero no alcanza el nivel de Clerks o Persiguiendo a Amy. Divertida.

¿Sandokán o Spiderman?
De pequeño leí varias historias del pirata, pero me quedo con Spiderman, con el de la línea Ultimate de Bendis.

¿Conan o Batman?
Ninguno de los dos, aunque las dos últimas películas del superhéroe son soberbias.

¿Star Wars o El señor de los anillos?
Difícil me lo pones. Cuando estrenaron las de Star Wars, yo era un enano, pero tenía las figuras y recuerdo jugar con otros niños en el parque. El Señor de los Anillos ya me pilló más talludito y con unos cuantos libros leídos a mi espalda y creo que fui más consciente del fenómeno. El Señor de los Anillos, porque gracias a las películas mucha gente se leyó los libros de Tolkien.

¿Indio o vaquero?
Vaquero, porque en los western clásicos que solían poner los sábados en la tele, siempre eran los buenos.

¿Tom Sawyer o Harry Potter?
Harry Potter, porque las historias del niño mago son más atractivas para cualquier chaval. Si Mark Twain hubiera vivido en nuestra época estoy seguro que habría escrito unas novelas del corte de las de J.K. Rowling.

Por último me gustaría agradecerle a Esteban, el posadero, el interés y saludar a los parroquianos habituales de El Buen Pozo Sediento. Invito a una ronda de cerveza.

¿Ronda? ¿Cerveza gratis? Esta te va a salir cara...
Charlar contigo ha sido un verdadero placer, que continuará con la lectura de "Sombras de una vieja Raza". Suerte, Cazarrecompensas. ;)

Alejandro Guardiola nació en Barcelona, el 21 de Julio del 78, aunque desde bien pequeño reside en Zamora. Es licenciado en Filología Inglesa y profesor de inglés.
Confiesas tener entre sus influencias a Poe, Lovecraft, Stephen King, Brian Lumley, Tolkien, Terry Pratchett, Neil Gaiman...
Es autor de una buena lista de relatos: “El Maletín”, publicado en Tierra de Leyendas 5, de la Editorial Ábaco, “Sueño.5”, en el e-zine Aurora Bitzine 51, “Ángel Caído” finalista del I Certamen del Círculo de Escritores Errantes, “Bean Sídhe”, seleccionado para el Tierra de Leyendas 6, “Proyecto Britania” publicado en ¡Jodido Lunes! Antología del fracaso, etc.

"Sombras de una Vieja Raza", finalista del premio Minotauro 2006, será publicada por Grupo AJEC en 2009.

domingo, 18 de enero de 2009

Elías Meana Díaz nos habla de El Piloto Azul

Elías Meana nació en Salamanca el 1 de junio de 1946, y actualmente vive en Molina de Segura (Murcia) Cursó estudios en la Facultad de Náutica de Barcelona y ejerció la profesión de marino durante siete años, tras los cuales se incorporó al Servicio Marítimo de una importante empresa de telecomunicaciones. En 1983, y a bordo de la goleta Idus de Marzo, participó como tripulante en la primera expedición española a la Antártida. Más adelante, formó parte del equipo técnico que en 1986 construyó la base antártica Juan Carlos I, y al año siguiente fue nombrado jefe de la misma. Durante varios años siguió colaborando en tareas logísticas en el Programa Nacional Antártico.

Ha publicado las novelas María la Bonita (premio Nostromo), Ganando Barlovento, Capitán de Fortuna, Entre dos banderas, El Piloto Azul, ¡Intrusos! y Aventura en el Mar Helado. Y el libro técnico Manual práctico del sistema mundial de socorro y seguridad Marítima.

Una entrevista de Francisco Javier Illán Vivas para Hablando de Libros.
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P.- Tal vez para empezar, Elías Meana, el padre de la criatura, debería contarnos quién es El Piloto Azul.
El Piloto Azul, es el personaje fantástico del que me valgo para contar lo que de la Antártida quería trasladar a los lectores. Este personaje, cuyo nombre en realidad es Ignacio Calcerrada Valdés, supuesto oficial de derrota del navio español San Telmo, que allá por 1819 naufragó en la Antártida (sus más de setecientos tripulantes fueron lo primeros hombres en vivir y morir en aquellas tierras). Él y sus extraordinarias facultades, adquiridas durante el siglo y medio que permanece hibernado entre los hielos milenarios, es lo único que hay de fantasía en los tres libros de la colección, el resto, lugares, bases y fauna, es real, y lo que acontece, puede serlo.

P.- Desde la lectura de la primera entrega, Una leyenda de la Antártida, siempre he sentido curiosidad si la erupción del volcán que resucita a su personaje a la vida, y que usted fecha en 1970, en la Isla Decepción, es un hecho real o forma parte de la fantasía.
Esta erupción es absolutamente real, y de momento es la última del volcán sumergido que hay en esta extraordinaria isla. En aquella ocasión, sus efectos fueron tremendos. La erupción fue tan violenta que cambió la orografía, destruyó dos bases; una chilena y otra británica, y dañó una tercera argentina. Hoy en día, España cuenta allí con la Base Gabriel de Castilla, en la que entre otros estudios, se realizan los de vulcanología.

P.- Porque esa característica, mezclar realidad (preocupante realidad, me atrevería a decir) y fantasía es la característica principal de El Piloto Azul.
Como antes decía, la única fantasía es la que conlleva el propio personaje. El dotarle de facultades extraordinarias, abre un cuasi infinito abanico de posibilidades que me permiten contar de forma más amena sus aventuras y desvelos.

P.: La serie de El Piloto Azul ha llegado a su tercera entrega y goza de muy buena salud.
Así parece ser; son muchas las bibliotecas públicas en las que se pueden encontrar los tres volúmenes, y en algunos colegios, son de lectura obligada por los valores humanos que encierran, entre otras razones. Para mí, estos dos hechos, son suficientes para corroborarlo.

P.- Una salud, la del Piloto Azul, que no goza La Antártida.
Afortunadamente, la Antártida goza de buena salud, lo que no quiere decir que no esté amenazada ni libre de tropelías, y de ahí la creación de este personaje, para con su intervención, advertir a la juventud de los peligros que sobre ella se ciernen, y de la necesidad de preservarla de estos ataques, y de los que en un futuro pueda sufrir, pues, aunque actualmente se encuentra protegida por el llamado “Tratado de Madrid”, el mañana está en manos de los más jóvenes.


P.- ¿Qué siente cuando escucha o lee de que la placa de Wilkins, el puente natural entre las islas Charcit y Latady, de está más en peligro cada día que pasa?
A esta pregunta le voy a responder con otra: ¿por qué no se divulga también que, mientras que en la parte de la Antártida que “mira” hacia Europa, la placa de hielo y los glaciares están en retroceso, en la que “mira” hacia Australia, se encuentran en progresión? También podría preguntar que ha pasado con la capa de ozono, de la que ya no se habla. Recuerdo lo que hace veinte años se decía, y yo entonces estaba en la Antártida. Según aquellos catastrofistas, yo tendría que estar ciego, cuando menos.

P.- ¿Cuánto hay de Elías Meana en El Piloto Azul?
Espero que mucho de mi experiencia antártica. En Elías Meana, a la hora de escribir, lo que si hay es mucha, muchísima influencia de la literatura infantil y juvenil con la que aprendió a soñar y a amar a los libros (El capitán Trueno, Salgari, Tin Tin…). Luego vino Julio Verne, Pío Baroja con su trilogía marítima, Zane Grey…


P.- ¿Qué es el espíritu antártico?
Dicho en pocas palabras, este espíritu, que se palpa con solo poner el pie en la Antártida, es la esencia de las mejores virtudes del ser humano, esencia que alcanza a todos cuantos hombres y mujeres allí trabajan en beneficio de la humanidad y del planeta.


P.- Otro de los elementos importantes de esta saga son los dibujos de Juan Carlos Arbex, quien ha dado imagen a su personaje.
A Juan Carlos, cuya faceta más importante como dibujante es la de ser uno de los mejores marinistas (si no el mejor) de España, nunca dejaré de agradecerle su colaboración. Se lee de cabo a rabo los relatos, y luego, partiendo de lo que yo pueda sugerirle, refleja lo que su imaginación le dicta para cada una de las portadas y capítulos.


P.- Esta serie, que es muy visual, y no sólo por los dibujos de Juan Carlos Arbex, tiene también un componente didáctico importante. Usted siempre incluye, al final de la novela, un catálogo de la fauna antártica que aparece en cada entrega, además de una bibliografía. ¿Lo hace pensando en algún sector del público en concreto?
Considero que, si además de llamar la atención sobre la Antártida, consigo trasladar ciertos conocimientos, mejor que mejor. Dos Pelos, con su erudición, me ayuda mucho en este empeño.


P.- Un claro ejemplo de esto que comentamos es uno de los apéndices de Aventura en el Mar Helado: la presencia de los perros en la Antártida.
El incluir a estos animales en este relato viene dado porque el “guión“ lo requería, y también porque quería hacer un homenaje a tan extraordinarios amigos del hombre que, como en cualquier otro lugar del planeta, también allí le han ayudado.


P.- Hablando de fauna: un lobo marino y un págalo hembra, Dos Pelos y Rascasota, son los acompañantes inseparables de El Piloto Azul. ¿Por qué ellos y no otros?
De la rica fauna antártica, los lobos marinos siempre me fascinaron por su gallardía y magnifica estampa, y sobre todo, por su mirada limpia y simpática, por más que a lo largo del tiempo los hayamos masacrado por pura codicia. En cuanto al págalo, lo elegí porque todo “marino de leyenda que se precie, debe tener un loro”, y el Piloto Azul, tiene esa marca. De las aves antárticas, los págalos o skuas, no son las más llamativas, pero a mi modo de ver, tienen mucho carácter; solo hay que pasar por las cercanías de donde están incubando para comprobar el genio que gastan. Además, son audaces y no cejan hasta conseguir su objetivo.


P.- A lo largo de las tres aventuras publicadas, hemos ido conociendo los peligros que acechan a la Antártida, la fauna que la puebla, la belleza de sus parajes y su geografía. Usted nos hace viajar, y conocer, ese hermoso mundo helado.
Me alegraría mucho de que así fuera, aunque siempre faltarán las palabras para describir las maravillas que encierra.


P.- Háblenos de su proceso creativo en general, y, sobre todo, el referente a la serie de El Piloto Azul.
Cuando escribo de narrativa marítima, el motivo viene dado por mi amor a mi profesión de marino, y al hecho de vivir en un país con una extraordinaria historia marítima, desgraciadamente poco conocida, y menos aun, valorada. En cuanto a las aventuras del Piloto Azul, lo que me ha motivado es el impacto que la Antártida me causó a lo largo de las cinco campañas que allí viví. Impacto que no solo lo provocó la naturaleza, si no también las personas que en ella trabajan, todas ellas imbuidas del “espíritu antártico”.

P.- ¿Conocerá nuevas aventuras este personaje o ya ha concluido su periplo?
El Piloto Azul, ha cumplido su misión que no era otra más que los jóvenes y no tan jóvenes, pusieran la mirada en la Antártida (otra cosa será que lo haya logrado). “Aventura en el mar helado”, ha sido su última misión.


P.- Para terminar no quiero dejar de preguntarle, a usted que ha vivido allí, ¿cree que será posible preservar la Antártida? ¿Dejará la humanidad que el cambio climático acabe con ese maravilloso mundo?
Entiendo que si el cambio climático es una evolución natural, como así apuntan numerosos investigadores, independientemente de que la actividad humana lo agrave en alguna medida, poco o nada se podrá hacer, para que no solo la Antártida, si no todo el planeta cambie, tal y como ya ha ocurrido en otras épocas, algunas, relativamente, no muy lejanas. Si este anunciado cambio se debiera exclusivamente a la contaminación que producimos, confío en que sabremos reaccionar a tiempo.



P.: Y como esta sección se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ve el ex jefe de la base antártica Juan Carlos I?
Los libros forman parte de la cultura, y no me cabe duda de que el mundo cada día es más culto, progreso que propicia que cada día se lea más, independientemente de que el soporte de la lectura sea papel o informático.


Muchas gracias.
A ustedes.

domingo, 11 de enero de 2009

domingo, 4 de enero de 2009

Francisco Javier Illán Vivas conversa con Andrés Pons

Ha estado casi siempre relacionado con el mundo de la prensa escrita. Ha sido corresponsal de Diario de Murcia y de Diario La Verdad; desde 2004 lleva una labor de investigador literario en la sección Acantilados de Papel del semanario digital Vegamediapress.com, del que en enero de 2006 fue nombrado subdirector. Coordina la sección de cultura y crítica literaria, tanto en la mencionada edición digital como en las diferentes ediciones en papel y digitales de Vega Media Press, S.L. Sus críticas literarias comienzan a publicarse, a partir de 2007, en el sitio Anika entre Libros. En 2008 entra al consejo de redacción de la revista literaria Ágora, papeles de arte gramático.

Su narrativa está en la línea de los clásicos de la
fantasía épica, muy cercano a las aventuras ideadas por Robert E. Howard, pero en el mundo de la mitología mediterránea. En los relatos cortos se confiesa un seguidor de H.P. Lovecraft. Destaca también su poesía, en la que es central el tema amoroso.

Es autor de los poemarios Con paso lento, Dulce Amargor y Crepusculario, de las novelas La Maldición, y El rey de las Esfinges, y ha aparecido en las antologías II Jornadas de poesía sobre el Segura, Tertuliemos I, Cuentos y Doce escritores desde La Rioja.
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Una entrevista de Andrés Pons para
El blog del Sr. Pons



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AP: ¿Desde cuándo se dedica a la escritura?
FJIV: Me recuerdo siempre con el lápiz a cuestas, como se titula una de las antologías en las que he participado. Aunque mi recuerdo más persistente es un cuento que la maestra de turno me rectificó, y que calificó despectivamente como de “soñador”, una calificación que, con el tiempo, ha sido muy apropiada, lo cual le agradezco enormemente.

AP: Como pone en su ficha su estilo es el de fantasía épica ¿Qué ve en ese género para desarrollar su carrera?
FJIV: La catalogación de la narrativa que escribo como de fantasía es algo que surge cuando uno ha escrito, no es premeditado, al menos en mi faceta creativa. Quiero decirle que no me pongo delante de la pantalla del ordenador pensando voy a escribir una novela de fantasía épica. Muy al contrario.
Bien es cierto que he bebido en las fuentes de Lovecraft, Poe y Howard; que desde muy joven me encantaron las leyendas de los mitos griegos, y que he estudiado, más que leído, a Robert Graves.
Todo ello ha influido, no cabe la menor duda, pues siempre escribimos sobre los cimientos de quienes nos precedieron. Pero, como le digo, no es algo buscado. Surgió así.
Me habla también de este estilo literario para desarrollar mi carrera. Pues le confesaré que yo me siento poeta, y la poesía, que ocupa bastantes horas en cada uno de mis días, es fundamental en mi faceta creadora.

AP: Su primera novela La Maldición, editada con Nausicaä Edición Electrónica, le abrió muchas puertas. ¿Por qué el cambio de editorial para la secuela?
FJIV: Antes de nada le diré que yo no escribo secuelas de nada. Una secuela, para mí, es la consecuencia de una enfermedad, de un accidente, de un traumatismo. Puede que en algún momento de mi actividad creativa haya escrito la continuación de algo, pero le aseguro que jamás he escrito una secuela. Por respeto a los lectores, nunca les escribiría una secuela; es decir, algo que les dejaría consecuencias negativas.
Dicho esto, pues detesto esa desviación del idioma anglosajón introducida a martillazos en nuestro idioma, la primera entrega de la saga La cólera de Nébulos, La Maldición, como apunta, fue editada por Nausícaä E.E., pero la distribución fue pésima, a mi entender. Ello nos llevó, de mutuo acuerdo, a rescindir el contrato, cuando su duración debía ser diez años.
El rey de las esfinges ha sido publicada por Loto XII, un proyecto editorial ligado a VegamediaPRESS, que ya edita una revista mensual, además de ser el origen de un grupo mediático, pequeño, es verdad. Además, hemos publicado esta novela en la modalidad de impresión bajo demanda, que respeta el medio ambiente, uno de los problemas con los que más comprometidos estamos todos cuantos trabajamos en VMPress. Bajo esas premisas, ahora mismo, El rey de las esfinges está disponible en cualquier lugar del mundo, todas las horas del día, de los 365 días del año, y sólo se imprime el libro que se quiera, que, no lo olvidemos, se hace en papel. Y el papel no se inventa, tiene su origen en la tala de árboles. Además, quien no quiera un ejemplar impreso, puede leerlo como libro electrónico, sin consumir papel.

AP: ¿Qué nos puede adelantar de esta continuación?
FJIV: ¿Ve como ahora ha utilizado una adjetivación propia a nuestro idioma? En esta segunda parte, Eleazar y Eostes continúan su viaje hacia Suhamak, que como recordará, es la segunda etapa de este viaje iniciático que algunos comentaristas han comparado con Jasón y Los Argonautas, lo cual es de agradecer. Conocerán a Wottan, entrarán en el mundo de Astegia, sorprendente por sus costumbres, tan diferentes a las que, hasta ese momento, han conocido los Eternos. Y el Destino Fuerte les deparará un peligro que sólo Nébulos ha vislumbrado entre las páginas inconclusas de los Libros del Tiempo.
Tras ellos, no podemos olvidarlo, Anteo, cuyo único objetivo es evitar que Eleazar alcance sus objetivos y, con ello, impedirle regresar a la ciudad Imperecedera.

AP: Además de sus dos novelas ha aparecido en varias antologías poéticas ¿Nos puede hablas de esas publicaciones y su estilo poético? ¿Qué prefiere? ¿Poesía o literatura?
FJIV: He publicado tres libros de poesía, y aparecido en dos antologías poéticas, como ha dejado constancia en mis datos bibliográficos. Lo primero que escribí, casi con toda seguridad, fue poesía. Lo último que he escrito, hace un rato, ha sido poesía. Siempre escribo poesía, y a lápiz, después esos poemas pasan al ordenador, pero nunca lo hago directamente sobre la pantalla, me es imposible.
¿Cuál es mi estilo? Me va a permitir reproducir unas palabras de José Cantabella, director del programa literario La Torre de Papel, de Onda Regional de Murcia, quien dice al respecto “conjuga extraordinariamente en sus versos con absoluta emoción y elegancia, reflexiones, experiencias vitales y sentimientos, poemas en los que se logra un gran caudal de voz, metáforas y ricas imágenes, versos donde el poeta se desnuda ante los lectores. También otros elementos entran en escena en estos versos, en aquella desnudez del poeta, como son, el amor, la memoria, los recuerdos de la infancia, el paso el tiempo.”
Las antologías poéticas, son fruto de esa actividad poética de la que ya he hablado. La primera, II Jornadas de poesía sobre el Segura, plasmó una experiencia anual en la localidad murciana de Cieza, donde la Asociación Pueblo y Arte reúne a aquellos poetas que considera para recitar sobre la floración. La segunda antología, Tertuliemos I, me es más cercana en el sentido de que es una muestra de la actividad creativa de los miembros de un grupo que nos reunimos para charlar de poesía los primeros lunes de cada mes.
Me pregunta, finalmente, si prefiero poesía o literatura, y quiero entender que con literatura se refiere a narrativa. La poesía me es necesaria, es una necesidad, escribo poesía casi todos los días; la narrativa es un placer, sobre todo relatos. Me encanta crear mundos oscuros, atmósferas de intenso e inexplicable pavor a fuerzas exteriores y desconocidas, dejar asomar imprecisos seres que resulten terribles para el cerebro humano, como apuntaba el maestro Lovecraft. Busco ese punto de suspensión o trasgresión maligna y particular de esas leyes fijas de la naturaleza que son la única salvaguardia frente a los ataques del caos y de los demonios de los espacios insondables, en donde él y Poe, incluso Robert E. Howard, como ya apunté al principio de la entrevista, eran consumados genios.
Siempre tengo presente las palabras de un ensayo de Lovecraft, que decía: la emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.


AP: Es usted colaborador de las revistas VegamediaPRESS y Ágora, papeles de arte gramático. ¿En qué consiste su trabajo en esas publicaciones?
FJIV: La crítica literaria me ha servido para conocer muchos matices, muchas voces, que no están en las mesas de novedades famosas, pero que me han ayudado, y me ayudan, a crecer como lector, como escritor, como persona. Si no fuese por Acantilados de Papel, por ejemplo, no hubiese conocido a muchos autores y autoras que merecen la pena ser leídos y que, por ser de aquí cerca, muchas veces casi vecinos, no suelen aparecer en la pasarela del gran escaparate literario.
En Ágora, papeles de arte gramático, dirijo la versión digital de la revista, que todos los días publica un texto nuevo, de los que previamente han aparecido publicados en papel. En cada número reseño un par de libros y esporádicamente publico algo de mi autoría.


AP: Usted es un gran defensor de nuevas formas de edición, sobre todo digitales. ¿Cree que la publicación digital competirá en el futuro con la impresión en papel?
FJIV: Es el futuro, inevitable, como lo ha sido para la música y para el cine. No quiero decir con ello que el libro electrónico acabará con el libro en papel, por supuesto que no, pero es un proceso inevitable. Y la impresión bajo demanda une en sí lo bueno del libro digital y del libro en papel. El malogrado Enrique Timón era un visionario en esta faceta y ya apuntó las ventajas de las nuevas tecnologías en el mundo del libro:
a) Luchar contra el cambio climático. La impresión bajo demanda anula los stocks, quien no quiera imprimirlo, puede leerlo directamente en la pantalla, sin consumir papel.
b) La obra, además, está disponible en cualquier lugar del mundo y cerquísima, allí donde exista una conexión a internet.
c) Nunca se agota. No es saldable. No habrá que destruir los ejemplares que sobren de la edición, o reciclarlos. Nada de ello.
d) Fácilmente modificable y mejorable. Admite sugerencias de los lectores, que pueden ser cambiadas inmediatamente en la edición, apareciendo esa modificación en el siguiente ejemplar que se demande.
e) Es libre y su precio prácticamente el coste de impresión.

AP: ¿Dónde podemos conseguir sus libros?
FJIV: Hay libros que ya están agotados, y eso porque fueron editados en papel, bajo esas formas obsoletas que comentaba. Es el caso de Dulce amargor, un poemario al que le tengo mucho cariño. Crepusculario, mi poemario más reciente, también está a punto de agotarse. Con paso lento aún está en distribución, y ello gracias al enorme éxito que ha tenido desde su publicación, con tres ediciones y más de 1.500 ejemplares vendidos, que es una enorme suma para un libro de poesía. La Maldición puede conseguirse en
Cyberdark, donde podemos leer que le quedan únicamente dos ejemplares. Otros lugares donde se dice que pueden encontrarse en este enlace.
Por último, El rey de las esfinges puede adquirirse en
Loto XII Ediciones o en Lulu. También en las tiendas físicas de la FNAC.

AP: ¿Sus escritores y libros favoritos?
FJIV: Ya he hablado de tres de ellos: Lovecraft, Poe y Howard. En poesía admiro a Neruda y a Luis Alberto de Cuenca, quien, por cierto, ha prologado El rey de las esfinges. Pero no descarto a ningún autor o autora. Por ejemplo, tengo la obra completa o casi completa de escritores como Jerónimo Tristante, Elías Meana, David Mateo, José Ángel Muriel, David Prieto, Alejandro Guardiola, Lola López Mondéjar, José María López Conesa, Faustina Bermejo...

AP: Al parecer su carrera versa en la libertad creativa, nunca escribe buscando fama o dinero ¿No piensa en ocasiones intentar dar un salto hacia estilos más comerciales y mayores editoriales?
FJIV: Como le he contestado anteriormente, la poesía es una necesidad. La narrativa un placer. Escribo por necesidad y por placer, y sé que cuanto plasmo en mi literatura es del agrado de quien lo lee. Me sobra.
Pero a renglón seguido le reconozco que no me molesta tener instantes de fama, pero no escribo para vivir de la literatura, sino para disfrutar con la literatura.

AP: Gracias por su tiempo.
FJIV: Encantado de haber vuelto a responder a sus preguntas y espero que nos volvamos a encontrar en el futuro.