domingo, 8 de marzo de 2009

Patrick Ericson habla de Génesis, su última novela



Patrick Ericson nace en Alhama de Murcia en 1962. Es gestor inmobiliario que compagina éste trabajo con sus aficiones literarias, que debe a su tía Concha Fernández-Luna, escritora de cuentos infantiles. Lector infatigable, tiene editadas las novelas Baile de dríadas, Génesis, el ritual Rosacruz y La escala masónica, así como un poemario, De profundis.

Colabora con la revista sociocultural Entrelíneas.

Una entrevista de Francisco Javier Illán Vivas para Anika entre Libros.
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Tanto esta novela (Génesis, el ritual rosacruz), como La escala masónica, que apareció publicada con unos pocos meses de diferencia, fueron escritas casi en la misma época, ¿Qué semejanzas y qué diferencias puede trazar entre ambas obras?

Al haber sido escritas casi a la vez, es natural que haya ciertas semejanzas: esoterismo, un ritual ancestral, una logia o hermandad ocultando un secreto. Sin embargo, una presenta el lado más espiritual del hombre (La escala masónica), y la otra aborda su lado físico (Génesis. El ritual rosacruz). Creo que ambas, aun siendo distintas, y desarrolladas en diferentes países y siglos, tienen mucho en común. Para mí que se complementan la una con la otra.


Génesis es una historia que unifica el ámbito racional de una investigación policial, con unos hechos relacionados con la alquimia, la magia y lo esotérico, todo ello ambientado en el París del siglo XVIII, ¿cuál es la intención del autor al aunar esas diferentes perspectivas?
No es de extrañar que el lector encuentre una trama dispar y opuesta en la novela, como pueden ser las directrices de una investigación policial con el incomprensible mundo de la alquimia, ya que ésta es una historia cuya pretensión es, y ha sido siempre, analizar la dualidad desde todas sus perspectivas. Mi única intención, al escribir “Génesis. El ritual rosacruz”, fue demostrar que ni la mujer y el hombre son tan diferentes como nos han hecho creer, y que dentro del mundo de lo racional hay un hueco para el pensamiento filosófico y sus quimeras. Si nuestro cerebro está escindido en el consciente y el subconsciente, pero en realidad forman un mismo órgano… ¿por qué iba a ser distinto todo lo que nos rodea?



Ya se lo comenté en privado, pero ahora para nuestros lectores: descubro en Génesis algo similar a un cuento lúgubre y oscuro; sobre todo con la aparición de personajes como Totó, Petit Ours y el destino de ambos.
En efecto, los primeros capítulos del libro se desarrollan en un ambiente gótico y escabroso como introducción a lo que ha de ser la obra. El nacimiento del bebé, la huída de la doncella que trata de evitar que acaben con la criatura, y la intervención, casi divina, de Totó y Petit Ours, forman parte de la historia de una sociedad que luchaba por abandonar sus raíces oscurantistas, heredadas del renacimiento, para entrar de lleno en la modernidad. También me ha influido, como bien comentaste en cierta ocasión, las lecturas de escritores y poetas franceses del siglo XIX, como Víctor Hugo, Baudelaire, Rimbaud, o Isidore Ducasse (más conocido como el conde de Lautréamont); incluso los delirantes escritos del británico William Blake.


Claro que el personaje clave es Papilión, la bella criatura andrógina. En mi reciente visita al Louvre, en la sala de las Cariátides, vi una escultura con esas características físicas.
Papilión es tan original que su naturaleza no está basada en nadie de la vida real, aunque sí dispone de ciertos aspectos que la asemejan a otro de los protagonistas de la novela: el caballero d´Eon. Por otro parte, quise dotar de una belleza sin igual al personaje, después de conocer los síntomas que demuestran las mujeres afectadas por el síndrome de Harris. Quienes padecen esta enfermedad, en su mayoría, manifiestan cierta alteración que da lugar a mujeres altas, de piel sedosa, caderas estrechas y pechos desarrollados… como Papilión, pero que en realidad son hombres.


La aparición de personajes reales, como Diderot, Cagliostro, el conde de Saint-Germain, nos acerca la trama más a un momento histórico.
Así es. La idea de introducir ciertos personajes de la vida real del París de aquellos años, según mi humilde opinión, ha sido acertada. Le da verosimilitud a la historia. Sin embargo, al margen de los más conocidos, hay otros individuos que vivieron en aquellos años, pero que no han llegado a la memoria de todos porque sus vidas fueron irrelevantes. Los rescaté de un viejo libro, que tengo en casa, que habla sobre la prostitución en París en el siglo XVIII, como pueden ser el propio inspector Marais, el caballero de Rohan-Cabot, milord de Egremont, o el procurador del rey: Monsieur Joly de Fleur.


Háblenos del mito andrógino.
El mito del andrógino se menciona por primera vez en El Banquete, de Platón. Tal y como reza la leyenda, los dioses habrían creado la raza masculina pura (que solo se relacionaban entre sí), la femenina (que también tenían una relación homosexual entre ellas), y los andróginos. Tras la rebelión de los seres andróginos, Zeus decidió escindirlos en dos mitades para castigarlos, de tal forma que estuviesen obligados a buscarse y encontrarse para hallar la felicidad. Al margen de la fábula, no descarto la posibilidad de que haya algo de cierto detrás de tan increíble historia. Las últimas investigaciones del mexicano Félix Rochas, de las que nos habla en su libro “Cicatrices”, invitan a la reflexión.


¿De dónde surge esta novedosa concepción de lo que era, en realidad, la Piedra Filosofal?
Siempre ha estado ahí, escondida entre frases incoherentes, metáforas subliminales y grabados que no son otra cosa que un juego jeroglífico, como es el famoso grabado “El árbol de los filósofos”, que va incluido en el libro. El elixir de la vida y la Piedra Filosofal, solo existía en la mente de los sopladores de botellas que se alejaban de la verdadera filosofía y el más profundo conocimiento. Los nombres de los metales son alegorías de otros nombres espirituales, tales como: el alma, el bien, el mal, la eternidad… Dios. Alcanzar el proceso de la Piedra Filosofal solo se lograba cuando el hombre, despojado de sus instintos atávicos, dejaba de serlo para convertirse en un ser de naturaleza divina. La Piedra Filosofal representa un cambio espiritual, un alejamiento del mundo y sus banalidades… y no otra cosa.


En La escala masónica, al igual que en Génesis, vemos la necesidad, por parte de los protagonistas de enfrentarse a un camino, una senda de desarrollo espiritual…
Quizá se deba a que yo mismo me he propuesto encontrar mi Piedra Filosofal. Después de todos estos años, perdido en un mundo en tinieblas donde giraba constantemente alrededor de mí mismo, sin encontrarme jamás, hallé el modo de liberarme de la ignorancia. Y ahí es donde entra en juego la Sabiduría, el lado femenino del Creador; que, como yo lo concibo, es solo ir al encuentro de la unidad y el pensamiento.


Dicen que es un escritor infatigable… productivo, diría yo. Dos novelas publicadas en 2008, y de entrada otra novela lista para ser publicada en 2009. Adelántanos algo de ella.
Llevará por título “El ocaso de las siete colinas”, y es un thriller al más puro estilo norteamericano. Posiblemente incite a la polémica debido a algunos de los temas que aborda, como son los turbios manejos del Vaticano en asuntos de Estado, que permanecen ocultos a la opinión pública, así como por el conocimiento de las nuevas armas tecnológicas desarrolladas por el gobierno norteamericano, y que habrían sido utilizadas últimamente para provocar ciertos desastres calificados como de “naturales”. No obstante, no deja de ser una obra escrita para entretener al lector, por lo que la novela lleva implícita el misterio, la angustia de los personajes por evitar uno de los mayores atentados de los últimos años, y la trepidante búsqueda de unos terroristas que amenazan con destruir una de las ciudades más emblemáticas de nuestro planeta. A partir de ahí, no puedo decir nada más. Habrá que esperar a que esté publicada.


¿Qué tal con la promoción de la reciente Génesis y de La escala masónica?
Estoy bastante satisfecho con los resultados obtenidos, sobre todo con La escala masónica (de Génesis es pronto para hablar, aunque ha arrancado con mucha fuerza). Según me comentaron los editores, mi primera novela consiguió ponerse en cabeza en el ranking de ventas de la editorial Viamagna, en lo que concierne a sus escritores españoles. A los cuatro meses de estar en las librerías, se había vendido más de cincuenta por ciento de la primera edición, y eso es bastante inusual. Otra buena noticia, es que una editorial brasileña, Garaçao, tiene intención de comprar los derechos de publicación, distribución y venta en Brasil y Portugal, de La escala masónica, lo que me llena de una gran satisfacción.


¿Qué espera, en el ámbito literario, para este 2009?
Espero, sobre todo, que la crisis no afecte al sector literario. Y no lo digo solo por lo que a mí me concierne, sino en general. Creo que la gente debe seguir comprando y leyendo libros, pues nuestro único tesoro, como he dicho anteriormente, es el saber. En cuanto a lo personal, espero terminar de escribir mi novela sobre Irak… y buscarle editor.
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